11 diciembre, 2008

LA NUEVA ESPAÑA 11-12-08 Una heroína en Degaña

Originales medidas contra la crisis económica

Querida Tarsila: Te agradezco infinitamente tu cálida misiva. Me he permitido la libertad de leerle las partes más enjundiosas a Fermín, nuestro Gallito de la Quintana, ya que de otra manera nunca hubieran trascendido -más allá del concejo donde ejerce su cargo- las hazañas gestoras de doña Victorina Fernández, a la sazón concejala de Cultura en Degaña, y aún permaneceríamos desconocedores de la que ha resultado ser una de las más eficaces combatientes contra la pertinaz crisis que nos asuela.
Me informas en tu carta de que la tal eminencia, preocupada por el escaso poderío económico de su Ayuntamiento, ha restringido el uso de la calefacción en el local de jubilados durante la semana, y la mantiene apagada el fin de semana, aconsejando amablemente a los mayores del concejo ir a jugar la partida los dos días de descanso semanal a un bar. Ha matado la gran economista dos pájaros de un tiro: ahorra unos eurillos de las mermadas arcas municipales y, a la par, ayuda al sector hostelero, que tantos problemas está teniendo últimamente. En la desconvocatoria de la huelga anunciada por este colectivo no sé cuánto habrán tenido que ver las medidas adoptadas por la edil degañesa, pero aquí sospechamos que su papel ha sido decisivo, permaneciendo, además, modestamente en la sombra.
En un primer momento de euforia Fermín ha pensado en contratarla como caudal de ideas anticrisis, pero con muy buen criterio se ha desaconsejado la interferencia de humanos en los asuntos avícolas de nuestra República. No obstante, estamos todos de acuerdo en que es una merma para la vida política que las tesis de doña Victorina se limiten a tan pequeño y apartado lugar, así que nuestro primer estadista se ha puesto manos a la obra y ha tomado una serie de decisiones que han causado sensación -y algo de estupor, no te lo voy a negar- en nuestro suelo patrio. Por supuesto, y como primera medida, ha utilizado la misma estrategia que la mencionada concejala, y nuestros gallos y gallinas jubilados se conservan cada día mejor gracias a una refrigeración obligatoria en el gallinero habilitado para su uso y disfrute. Asimismo, y dejando chica la iniciativa degañesa, ha reconvertido los bares de Paraxes en acogedoras oficinas para funcionarios donde poder estar calentitos y tomar el café en cualquier momento que les apetezca. ¡Fíjate qué ahorro! El sector hostelero de Paraxes votará en masa a Fermín en los próximos comicios, no así la tercera edad, que quizá no supere el crudo invierno. Sacrificios políticos.
Nuestro presidente y consejeros están encantados, ya que ahora pueden rodearse de los cientos de asesores y cargos de confianza que necesitan para sus arduas tareas de gobierno sin tener que permanecer en un continuo sinvivir porque se descubran extraoficialmente dichos contratos, intentando mantenerlos de tapadillo una legislatura sí y otra también, ni preocuparse por que se les eche en cara el gasto que supone para las arcas públicas el desembolso de dichos sueldos. Tampoco se les va a criticar por tener dos, cuatro o veinte despachos a lo largo de la geografía parajeña, ya que el dinero correrá a alas llenas por nuestro país.
El ya denominado «plan Fermín» ha causado furor entre la clase política, y desde nuestro principado fronterizo -sí, sí, el del Paraíso Natural con el oso Yogui- ya están interesados por su aplicación a corto plazo (que quede entre nosotras, pero creo que están algo apuradillos con ciertas filtraciones indeseables).
Y mientras nuestro Gallito de la Quintana se pasea ufano asesorando aquí y allá, en Paraxes todo sigue exactamente igual. Con esto se despide atentamente esta que te aprecia
Elvira.