18 noviembre, 2009

LA NUEVA ESPAÑA 18-11-09 Salas: El instituto cumple 40

los veteranos del centro. De izquierda a derecha, Beatriz Fernández, profesora de Cerámica; Ángel de la Fuente, director del centro; Mercedes Carid, profesora de Lengua y Literatura, y Elena Fernández, profesora de Física y Química del departamento de Orientación.
gran tradición teatral. Las obras de teatro siempre tuvieron gran tirón en el centro. En la imagen, el grupo que representó «La casa de Bernarda Alba» para celebrar el centenario de Federico García Lorca. La que sostiene el ramo de flores es la profesora Mercedes Carid.
PROTESTAS PREDEMOCRÁTICAS. Corría el año 1970 y los alumnos del instituto de Salas ya tenían inquietudes reivindicativas. En la imagen aparecen algunos de ellos con una pancarta.

un pionero equipo femenino de fútbol. En el instituto salense fue la revolución la creación de un equipo femenino de fútbol en los primeros años de la década de los setenta. reproducción de lorena valdés

Los profesores del centro de enseñanza Arzobispo Valdés-Salas desean, en tan singular aniversario, consolidar la matrícula de alumnado en un municipio muy envejecido
Salas, Lorena VALDÉS
La imagen del salvapantallas del director del instituto Arzobispo Valdés-Salas, Ángel de la Fuente Martínez, no puede ser más gráfica a la hora de explicar los cambios en la educación española en los últimos 40 años, los mismos que acaba de cumplir el centro salense. En la parte de la izquierda de la pantalla unos padres riñen a su hijo mientras le preguntan «¿Qué notas son esas?». Corre el año 1969. A la derecha la misma pregunta pero en esta ocasión la riña, con bastante más ímpetu, se dirige a la profesora. Estamos en pleno siglo XXI.
Cuatro décadas no se cumplen todos los días, por ello profesores y alumnos muestran orgullosos a través de coloridos paneles, ubicados en el pasillo central del edificio, la trayectoria del centro. «Se trata de un aniversario muy importante. En este instituto se formaron muchos alumnos que hoy desempeñan puestos claves en el mundo de la política, la economía y la empresa asturiana. Considero, tal y como se dijo en su momento, que el instituto y el centro de Salud son los bienes más preciados del concejo», explica de la Fuente.
El instituto cuenta en la actualidad con 250 alumnos. Por contra, en el año 1970 tenía 450, y sin duda uno de sus principales retos es frenar el envejecimiento de la población en el municipio. «Nuestro objetivo es consolidar la matrícula y si es posible incrementarla, por ello confiamos en la mejora de las comunicaciones con la autovía Oviedo-La Espina y en que las empresas de trasporte se impliquen y existan buenas combinaciones que se adapten a los horarios escolares», comenta el director.
Para lograr su propósito la junta directiva del instituto también persigue que «los alumnos de los concejos de Belmonte de Miranda y Somiedo estudien aquí y no en Grado como hacen desde 1995 por una modificación en la inscripción. Muchos de los padres de estos alumnos me consta que quieren que sus hijos estudien en el Arzobispo Valdés-Salas porque comparten nuestro proyecto educativo, que es ambicioso pero también realista, y eso es toda una satisfacción para nosotros».
En el recorrido por las instalaciones, Ángel de la Fuente, se encuentra a la profesora de Lengua y Literatura, Mercedes Carid, que lleva 30 años como docente en el instituto. «Es la decana del centro», bromea el director.
Mercedes Carid recuerda sus primeros años en el instituto: «No tenía nada que ver con lo que vemos ahora. Había clase por la mañana y por la tarde y los alumnos se quedaban al comedor, que estaba ubicado donde ahora tenemos la biblioteca. Teníamos muy poco espacio. Lo único que no ha cambiado es el aspecto exterior del edificio por dentro no tiene nada que ver», dice.
La profesora confiesa también que «los alumnos eran más tranquilos aunque aquí en Salas tenemos mucha suerte ya que no hay prácticamente problemas», añade. Sin duda, lo que más ilusión le hace a esta veterana de la enseñanza es «haber dado clase y haber visto crecer a varias generaciones, es un motivo de gran orgullo». A la conversación se suma Beatriz Fernández, profesora de cerámica, y que en su día fue alumna del centro. «Salas fue mi primer destino como profesora en el curso 80-81 y tengo muy buenos recuerdos, me acogieron estupendamente», afirma.
María Dolores Suárez, profesora de griego y encargada de la biblioteca, y Elena Fernández, también saben lo que es ser cocineras antes que frailes. Es decir, dar el salto de alumnas a profesoras en el mismo instituto. «Hasta la apertura del instituto, mi generación estudiamos en una academia de Salas y nos examinábamos en Avilés al final del curso. El cambio fue muy grande y propicio el fomento del estudio entre los jóvenes del muncipio ya que en la academia aunque no era mucho, los padres tenían que pagar por la educación y buscar en muchos casos un medio de trasporte», explica Elena Fernández.
Para esta salense, que después de su etapa en el instituto se marchó a estudiar fuera de Asturias, su regreso al centro «supuso retomar el contacto con mucha gente». En lo que coinciden todas es en que «la figura del profesor ha cambiado mucho, era más rígida, venía daba su clase magistral y se iba, ahora son mucho más participativas», resaltan. Ellas y el resto de miembros de la comunidad educativa del instituto de Salas quieren seguir trabajando para que el álbum de recuerdos del centro crezca día a día con nuevas historias e imágenes y por supuesto con nuevas caras.

http://www.lne.es/multimedia/imagenes.jsp?pRef=2009111800_41_835614__Occidente-Salas-instituto-cumple