04 diciembre, 2005

LA NUEVA ESPAÑA 3-12-05 Vertidos tóxicos al Narcea

LA NUEVA ESPAÑA 3-12-05

La Comisaría de Aguas abre una investigación por el supuesto vertido de la mina de oro al Narcea

El PP pedirá explicaciones a la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, sobre la posible contaminación producida por la empresa minera

Oviedo, María ALONSO

La Comisaría de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Norte investigará la situación del agua del río Narcea y los supuestos vertidos realizados por la empresa minera Río Narcea Gold Mines en su explotación de Carlés (Salas). La asociación ecologista Greenpeace asegura haber detectado en las aguas del Narcea niveles de arsénico 6,5 veces por encima de la ley.

El presidente de la Confederación Hidrográfica del Norte, Jorge Marquínez, destacó ayer que «la Comisaría de Aguas atenderá esa denunciada realizada por Greenpeace para ver si son ciertos esos vertidos y ejercer las medidas que sean necesarias».

La empresa ha negado en todo momento la realización de cualquier tipo de vertido y asegura que la mina está bajo continuos controles que siempre han sido positivos.

En todo caso, a la solicitud de una investigación se sumó ayer el presidente del PP asturiano, Ovidio Sánchez, que anunció la presentación de una batería de preguntas a la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, sobre las minas de oro de Río Narcea. El PP presentó ayer una interpelación en el Senado en el que solicita que se abra una investigación. En el texto de la interpelación a la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, le preguntan si conoce «la existencia de vertidos en los cauces de los ríos asturianos de materiales de gran toxicidad por parte de las industrias que llevan a cabo la explotación de oro en Asturias». También solicitan información sobre los informes oficiales existentes en relación a los vertidos de la empresa de la mina de oro, así como datos sobre la vigilancia y el seguimiento de los vertidos que hace la Confederación Hidrográfica del Norte.

El PP también ha decidido tomar la iniciativa para pedir explicaciones al Gobierno regional y ha presentado una interpelación al Consejo de Gobierno. «La conservación del medio natural asturiano debe ser una de las prioridades de la política del Principado. Sin embargo, en los últimos meses se han podido demostrar las irregularidades con las que algunas empresas mineras han venido operando desde el año 2000, añadiendo, al daño medioambiental que producen, posibles riesgos para la salud», asegura el texto de la interpelación. En la misma piden al Consejo de Gobierno información sobre la situación de las explotaciones de oro en Asturias.

Ovidio Sánchez consideró además muy grave la presencia de cianuro en la zona de Belmonte en la que se apagó un incendio con agua de una de las balsas de lodos de la empresa Río Narcea. Sánchez aseguró ayer que la situación es alarmante y consideró necesario «aclarar la actual situación de la mina y los vertidos».

Según un informe de la Viceconsejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, en la zona en la que fueron realizados los vertidos de agua el pasado 22 de agosto se han registrado, tras los análisis realizados, contenidos de cianuro de hasta 9 partes por millón (ppm).

LA NUEVA ESPAÑA 3-12-05. Vertidos tóxicos al Narcea

LA NUEVA ESPAÑA 3-12-05

La Comisaría de Aguas abre una investigación por el supuesto vertido de la mina de oro al Narcea

El PP pedirá explicaciones a la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, sobre la posible contaminación producida por la empresa minera

Oviedo, María ALONSO

La Comisaría de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Norte investigará la situación del agua del río Narcea y los supuestos vertidos realizados por la empresa minera Río Narcea Gold Mines en su explotación de Carlés (Salas). La asociación ecologista Greenpeace asegura haber detectado en las aguas del Narcea niveles de arsénico 6,5 veces por encima de la ley.

El presidente de la Confederación Hidrográfica del Norte, Jorge Marquínez, destacó ayer que «la Comisaría de Aguas atenderá esa denunciada realizada por Greenpeace para ver si son ciertos esos vertidos y ejercer las medidas que sean necesarias».

La empresa ha negado en todo momento la realización de cualquier tipo de vertido y asegura que la mina está bajo continuos controles que siempre han sido positivos.

En todo caso, a la solicitud de una investigación se sumó ayer el presidente del PP asturiano, Ovidio Sánchez, que anunció la presentación de una batería de preguntas a la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, sobre las minas de oro de Río Narcea. El PP presentó ayer una interpelación en el Senado en el que solicita que se abra una investigación. En el texto de la interpelación a la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, le preguntan si conoce «la existencia de vertidos en los cauces de los ríos asturianos de materiales de gran toxicidad por parte de las industrias que llevan a cabo la explotación de oro en Asturias». También solicitan información sobre los informes oficiales existentes en relación a los vertidos de la empresa de la mina de oro, así como datos sobre la vigilancia y el seguimiento de los vertidos que hace la Confederación Hidrográfica del Norte.

El PP también ha decidido tomar la iniciativa para pedir explicaciones al Gobierno regional y ha presentado una interpelación al Consejo de Gobierno. «La conservación del medio natural asturiano debe ser una de las prioridades de la política del Principado. Sin embargo, en los últimos meses se han podido demostrar las irregularidades con las que algunas empresas mineras han venido operando desde el año 2000, añadiendo, al daño medioambiental que producen, posibles riesgos para la salud», asegura el texto de la interpelación. En la misma piden al Consejo de Gobierno información sobre la situación de las explotaciones de oro en Asturias.

Ovidio Sánchez consideró además muy grave la presencia de cianuro en la zona de Belmonte en la que se apagó un incendio con agua de una de las balsas de lodos de la empresa Río Narcea. Sánchez aseguró ayer que la situación es alarmante y consideró necesario «aclarar la actual situación de la mina y los vertidos».

Según un informe de la Viceconsejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, en la zona en la que fueron realizados los vertidos de agua el pasado 22 de agosto se han registrado, tras los análisis realizados, contenidos de cianuro de hasta 9 partes por millón (ppm).

EL COMERCIO 3-12-05. Cianuro

EL COMERCIO 3-12-05

Los ecologistas acusan al Principado de «falsificar los datos» del control de vertidos de Gold Mines en el Narcea Areces advierte a la empresa minera de que «actuaremos para que se cumplan todos los requisitos medioambientales» El PP pide a Narbona en el Senado que explique la vigilancia llevada a cabo por la Confederación Hidrográfica en Carlés DANIEL FERNÁNDEZ/BELMONTE

LA POLÉMICA Análisis: fueron realizados por Greenpeace en octubre en el río Narcea, en las inmediaciones de la mina de Carlés.

Resultados: tras las pruebas se detectaron concentraciones de arsénico de 334 partes por billón, 6,5 veces superior a lo permitido. También se detectaron niveles muy superiores en los sedimentos.

«Aquí alguien miente: o el Principado, o la Confederación Hidrográfica del Norte». Con estas palabras, el presidente de la Coordinadora Ecoloxista d'Asturies, Fructuoso Pontigo, acusaba al Gobierno regional y al organismo dependiente del Ministerio de Medio Ambiente de «falsificar los datos» de control de los vertidos realizados por Gold Mines al río Narcea. «Si nuestros análisis, realizados por laboratorios acreditados, dan unos valores de metales como el arsénico muy elevados y los del Principado y CHN no, es que alguien no está diciendo la verdad. Y por supuesto no somos nosotros», afirma el responsable del colectivo ecologista.

Pontigo avalaba de esta forma los resultados de unos análisis de las aguas del Narcea realizados por Greenpeace en las inmediaciones de la mina de oro que esta empresa explota en Carlés (Salas). En ellos, aparecían concentraciones de arsénico hasta 6,5 veces superiores a los valores permitidos por la legislación. Estas pruebas fueron realizadas por una Universidad madrileña.

El presidente de la Coordinadora Ecoloxista aseguró que «los vertidos de Río Narcea Gold Mines no son nuevos, los viene realizando de forma continua desde hace años. El problema era que las cifras no cuadraban: mientras a nosotros nos daban niveles elevadísimos, a la CHN y al Principado les daban valores normales, por lo que estos organismos no llevaron a cabo todas las medidas necesarias».

Control y prevención

Desde la Confederación se rechazan estas acusaciones y se asegura que «en el caso de que se detectaran valores anormales de presencia de sustancias contaminantes, lógicamente adoptaríamos las medidas de control y de prevención necesarias».

Por su parte, el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, en una entrevista concedida a una emisora de radio, advirtió ayer a Río Narcea Gold Mines de que «ante cualquier denuncia que se plantee, vamos a actuar para que se cumplan todos los requisitos medioambientales requeridos».

El Partido Popular también se ha hecho eco de la presencia de arsénico en el Narcea. Por ello, los senadores asturianos del PP han pedido la comparecencia de la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, en la Cámara para que explique si su departamento tiene conocimiento de los vertidos que se le atribuyen a Río Narcea Gold Mines.

En su interpelación, los populares también piden a Narbona que explique qué informes control realiza CHN y cuál es la vigilancia que este organismo realiza en las minas de Carlés y Belmonte.

Presencia natural

Las elevadas concentraciones de arsénico detectadas por Greenpeace en las cercanías de Carlés ponen de manifiesto una duda: ¿Cómo es posible que aparezca este metal en el agua cuando en este yacimiento tan sólo se extrae material, es decir, no se utiliza ningún proceso químico para la obtención del mineral? La respuesta la dan los propios estudios geológicos. El subsuelo de esta cuenca del Narcea cuenta con altos depósitos de arsénicos creados de forma natural.

Julio Barea, responsable de la campaña de aguas de Greenpeace así lo confirma. «Este metal aparece en la propia roca». Ahora bien, esta presencia natural no resta responsabilidad a la propia empresa. «Ellos no contaminan, pero están llevando al río un metal contaminante que ellos mismos han extraído. Tienen la obligación de controlar qué vierten», afirma.

EL COMERCIO 2-12-05. Mina de oro

EL COMERCIO 2-12-05 CONCEJOS
Concejos Greenpeace denuncia a Gold Mines por un vertido de arsénico en Carlés El colectivo ecologista asegura que los valores de este metal detectados en el río Narcea son 6,5 veces superiores a los límites permitidos por la legislación La empresa minera niega la acusación y recuerda las aguas próximas a la explotación se analizan cada mes D. FERNÁNDEZ / G. D. RUBÍN/SALAS

RESIDUOS. Nueva balsa de lodos construida en la mina de oro de Boinás. En Carlés funciona una de decantación de arcillas. / D.

LOS DATOS Arsénico: según Greenpeace, la concentración de este metal vertido desde la mina de Carlés al Narcea es de 334 partes por billón, cuando lo permitido es de 50 partes.

La mina: la empresa niega la acusación y sostiene que las concentraciones de arsénico que se vierten en la explotación es de 0,004 partes por millón.

La asociación ecologista Greenpeace ha denunciado a la empresa Río Narcea Gold Mines -propietaria de las explotaciones de oro de El Valle-Boinás (Belmonte) y Carlés (Salas)- por un «vertido de arsénico» en el Narcea. Según los ecologistas, los valores de este metal detectados en el cauce «son 6,5 veces superiores» a los permitidos por la legislación.

Por todo ello, Greenpeace ha denunciado ante el Principado esta situación y le pide al Gobierno regional que «haga cumplir la ley a la empresa, que ésta cese los vertidos tóxicos al río Narcea y que lleve a cabo la descontaminación y remediación de los daños ambientales causados».

Julio Barea, responsable de la campaña de aguas de Greenpeace, explicó que los análisis efectuados por la asociación se realizaron en el mes de octubre a la salida de la balsa de decantación de la mina de oro de Carlés, «donde el río presenta un manto blanquecino». Los resultados obtenidos tras las pruebas efectuadas dan que la concentración del arsénico en esta zona «es de 334» partes por billón (ppb), cuando los valores máximos autorizados son de cincuenta.

Además de estos datos, Greenpeace hizo públicos otros «más alarmantes». Se trata de la concentración de arsénico en sedimentos hallados fuera de la balsa de decantación. «Aquí nos dan concentraciones miles de veces superiores a las permitidas», afirman desde el colectivo.

Barea recuerda que en la declaración de impacto ambiental de la mina de oro de Carlés aprobada por la Consejería de Medio Ambiente se especifica «que si existiera una generación de efectos ambientales negativos, por ejemplo, que afecten a la calidad del río Narcea, esto será causa de la inmediata paralización de las acciones». Por ello, Greenpeace exige que el Principado obligue a la empresa a cesar en su actividad.

Controles mensuales

Desde la empresa minera se rechazan estas acusaciones. Fuentes de Río Narcea Gold Mines aseguran que «cumplimos, con creces, todo lo que la ley nos exige» y recuerda que cada mes son analizadas por un laboratorio «acreditado por la Confederación Hidrográfica del Norte» la calidad de las aguas residuales producidas por esta explotación y que son vertidas al Narcea.

El sistema de medición utilizado por este laboratorio es muy simple: se introduce un dispositivo que reacciona cuando la concentración de este metal tan contaminante es superior a un determinado límite. «Tan sólo saltó la alarma en una ocasión, cuando se detectaron 0,004 partes por millón. Y eso que lo máximo que se exige para considerar potable el agua es de 0,050 partes», afirman desde la empresa minera.

Además del arsénico, en estos controles mensuales se analizan las concentraciones de otros metales como bismuto, cadmio o zinc.

La misma empresa asegura que «cualquier concentración de arsénico en el río no proviene de nuestra mina» y recuerda que el subuselo de la cuenca del Narcea «cuenta con concentraciones elevadas de de este metal generados por la propia naturaleza».

Polémico reportaje

Los datos hechos públicos ayer por Greenpeace se producen un día después de la emisión de un polémico reportaje en Cuatro sobre las minas de oro de Asturias y el proyecto para explotar el de Salave. En él se denunciaba que Río Narcea «no contaba con los permisos» para realizar prospecciones en Tapia y que la empresa «vertía altas concentraciones de arsénico». En el reportaje se entrevistó al presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, quien aseguró que «mientras sea presidente, la empresa no tendrá permisos para explotar Salave».

El polémico reportaje no sólo ha causado malestar en la propia empresa, sino también entre los colectivos ecologistas. En los foros de algunas de estas organizaciones (www.ecoloxista.org) o de algunos ayuntamientos del Occidente, se acusaba ayer a Cuatro de emitir un reportaje «poco objetivo».

CANAL CUATRO.Programa de Televisión sobre las minas de oro de Salas y Belmonte

El próximo miercoles día 30 de Noviembre la cadena de televisión La Cuatro
emitirá a partir de las nueve y media de la noche un programa-reportaje
sobre las minas de oro de Salas y Belmonte que fué filmado en el concejo y
en el que se incluyen entrevistas a vecinos de la zona.
Esperemos que resulte de interés.
Saludos
Amigos del Paisaje de Salas