14 febrero, 2006

LE MONDE 07-02-06 Aumento de la mortalidad por cáncer cerca de un antiguo emplazamiento industrial y minero (*)


Traducción directa del artículo de LAURENT ROUQUETTE / CARCASSONNE (Aude) FRANCIA

Los habitantes de los municipios que rodean el antiguo emplazamiento industrial y minero de Salsigne, a 15 km. al norte de Carcassonne (Aude), están preocupados. En 18 municipios del sector se ha observado, entre 1969 y 1988, un aumento de la mortalidad por cáncer (bronco-pulmonares en los hombres, digestivos en las mujeres) “probablemente explicable por una contaminación del medio ambiente”. Este riesgo ha sido denunciado por cuatro médicos franceses, autores de un artículo publicado en junio de 2005 por el Periódico Europeo de Prevención del Cáncer (European Journal of Cancer Prevention). En las tres últimas décadas, el número de cánceres en general es superior en un 10 % a la media establecida sobre una zona testada del departamento. La cifra ha subido a un 80 % para los cánceres de garganta, a un 110 % para los cánceres de laringe y a un 30 % para los cánceres del sistema digestivo en la población femenina.
Este estudio no es el primer indicio encontrado en esta zona, que ha explotado hasta el año 2004, la mina de oro más importante de Europa occidental (2,4 toneladas de metal fino por año), y que ha albergado, hasta 1996, una unidad de tratamiento de desechos industriales.
Desde 1997, el Estado ha llevado a cabo un plan de vigilancia de las hortalizas, las frutas y el agua de una amplia zona que comprende una veintena de municipios de los alrededores. Y todos los años, invariablemente, el Jefe de Policía de l´Aude prohíbe la venta de verduras cultivadas en la zona, así como el consumo de tomillo y caracoles recogidos en el mismo sector. Todos estos productos presentan contenidos de arsénico (asociado al oro en el mineral presente en Salsigne), pero también en plomo o en cadmio, que sobrepasan ampliamente las normas para el consumo.
Pero el riesgo sanitario, y especialmente el aumento de la mortalidad por cáncer de la población del lugar, se ignoraba hasta ahora. Un primer estudio, llevado a cabo por el Instituto de Vigilancia Sanitaria a petición del Estado en 1997, fue presentado al público con motivo de una comisión local de información en 1998, pero el mismo no sacaba a la luz más que los cánceres “profesionales” contraídos por los mineros en contacto con el arsénico. Un riesgo conocido desde hace tiempo, que está en el origen del reconocimiento, en 1982, de los “cánceres del arsénico” como una de las enfermedades profesionales.
Pero los antiguos mineros y obreros del lugar no son los únicos afectados. En noviembre de 2001, el Instituto de Vigilancia Sanitaria ha examinado las cifras del aumento de la mortalidad por cáncer alrededor de Salsigne, excluyendo a los antiguos trabajadores: es este nuevo estudio el que ha servido de base al artículo aparecido en el Periódico Europeo de Prevención del Cáncer. El riesgo de cáncer producido por el medio ambiente está igualmente reseñado en un artículo escrito en marzo de 2005 por el ingeniero general de Minas, François Barthélémy, quien cita “los impactos sobre la salud pública de las actividades mineras y metalúrgicas de Salsigne, motivados por el transporte de arsénico por vía aérea para trabajadores de las minas, y por vía acuosa y aérea para los habitantes de los alrededores”
Una empresa de investigación privada, Burgéap, contratada por la Agencia de Medio Ambiente y Dominio de la Energía, llegó a las mismas conclusiones a partir de medidas del aire realizadas en 2002: “un exceso del riesgo de cáncer de pulmón por inhalación de arsénico, de cadmio, de cromo y de níquel” . Este mismo estudio juzga este riesgo “inaceptable desde el punto de vista de la salud pública”.
En respuesta a un diputado de l´Aude, conmovido por la situación, el Jefe de Policía ha declarado el 21 de noviembre de 2005 que “se ha establecido un pliego de condiciones” para un nuevo estudio que se iniciará, dice el representante del Estado “contando con las financiaciones necesarias”.

(*) Quien lo desee puede leer la noticia original, en francés, accediendo al diario Le Monde en la siguiente dirección:
www.lemonde.fr/web/article/0,1-0@2-3228,36-738659@51-738786,0.html

Esta noticia pone de manifiesto que nuestra falta de confianza en las explotaciones mineras de oro en Carlés y Boinás tiene su fundamento desde un punto de vista estrictamente sanitario. Por otra parte, es de todos conocido que en la explotación de Carlés no solo hubo esa falta de confianza en lo relativo al posible daño a la salud de las personas, sino que también concurrieron motivos índole legal.

LA VOZ DE ASTURIAS 14-02-06 Especial Semana Vaqueira en Bruselas

POTENCIACION TURISTICA
Se desarrollará a finales del próximo mes de marzo.
R. MERA (14/02/2006)
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En la planificación a desarrollar en la comarca Valle del Ese-Entrecabos integrada por los concejos de Allande, Cudillero, Salas, Tineo y Valdés, se ha dado especial importancia a la realización de una Semana de la Comarca Vaqueira en Bruselas a realizar a finales del mes de marzo tras haber dos aplazamientos el pasado año. A estas jornadas está prevista la asistencia de los alcaldes de los cinco municipios que constituyen la comarca Valle del Ese-Entrecabos y a lo largo de las mismas mantendrán una serie de reuniones de trabajo con miembros de la Comisión Europea y se presentará la oferta turística de la comarca Valle del Ese-Entrecabos.

LA VOZ DE ASTURIAS 14-02-06 Zapatero aprueba 500 millones para el eje La Espina-Ponferrada


ENTREVISTA DE ARECES CON EL PRESIDENTE DE LA NACION EN LA MONCLOA
El gasto procederá de los fondos de cohesión porque se negoció bien en la UE, dijo Areces. Madrid también garantiza 100 millones de euros para el puerto y la supresión ferroviaria en Avilés.

JESUS SAN ROMAN (14/02/2006)
El presidente regional, Alvarez Araces, muestra un mapa tras su reunión.Foto:Publicidad

El Gobierno central aplicará a Asturias 500 millones de euros de los fondos de cohesión para la construcción de un eje interautonómico que articule el suroccidente con el norte de Castilla y León, prolongando la autovía Oviedo-La Espina hasta Ponferrada. Además, el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero se ha comprometido a aportar algo más de 100 millones de euros en la ampliación del puerto de Avilés, en su margen derecha, y para la supresión de la barrera ferroviaria en la villa avilesina. Estos han sido los principales resultados de la reunión que mantuvieron ayer en La Moncloa el presidente del Gobierno con el presidente del Principado, Vicente Alvarez Areces y que se prolongó durante dos horas y cuarto.
Cerca de las ocho de la tarde compareció el presidente asturiano para dar cuenta de los resultados de un encuentro que calificó de "muy importantes y gratificantes". Areces subrayó que el desarrollo de la prolongación de la autovía Oviedo-La Espina hasta Ponferrada --la financiación estatal ya fue comprometida por Zapatero-- "representa un hito en las comunicaciones en Asturias". Este eje posibilitará la vertebración de dos zonas mineras que han sufrido reconversiones, Cangas del Narcea y El Bierzo en León que, pese a su cercanía y similitud, están alejadas por un gran agujero en el mapa.
Por otra parte, esta conexión entre Asturias y Castilla León, facilitará la salida de los asturianos del suroccidente a la red de autovías de la Meseta y de los leoneses al litoral asturiano. Areces recordó que la construcción de una carretera es la única opción posible, ya que en esta orografía no cabe la conexión ferroviaria. Respecto a la continuidad de este eje desde Ponferrada hasta la frontera de Portugal, en Braganza, que es demandada por la Junta de Castilla y León, Areces descartó financiación del Principado al ser una infraestructura que discurriría por la comunidad vecina, pero ofreció el apoyo de su Gobierno y la colaboración en el diseño. "Es obvio que podemos coincidir en optimizar una nueva conexión", dijo.
El presidente asturiano hizo hincapié en que los 500 millones de euros de los fondos de cohesión irán exclusivamente a la parte asturiana de esta nueva carretera que tendrá diseño de autovía desde La Espina a Cangas del Narcea, unos 32 kilómetros. Desde Cangas del Narcea y por "respeto escrupuloso al medio ambiente", dijo Areces, será una vía verde que pasará por Rengos para continuar con el inicio de Rañadoiro, donde los túneles están en proceso de desdoblamiento. Desde Rañadoiro se continuará hasta Larón donde habrá un túnel interautonómico en Cerredo, en las fronteras de ambas regiones. Ya en Castilla León pasará por Páramos de Sil hasta conectar por el tramo de autovía Toreno-Ponferrada, de 20 kilómetros que ya está en servicio. En total será un recorrido de 123 kilómetros por territorios que Areces calificó de "complejísimos". Para Areces se trata "un deseo convertido en realidad".
El presidente asturiano se permitió hacer una reflexión sobre la negociación del presupuesto de la UE para el periodo 2007-2013, que fue muy criticado por el PP, al asegurar que España mantiene los fondos de cohesión y que Asturias ha salido "sobradamente compensada". Cabe recordar que se calculaba en unos 200 millones la cantidad que podría recibir la región de los fondos de cohesión para minimizar la salida de Asturias de las regiones de Objetivo 1 por el efecto estadístico.

LA NUEVA ESPAÑA 14-02-06 El desastre de Songhua y el futuro del río Narcea

ALBERTO CARLOS POLLEDO ARIAS
Quién iba a decir a los altos dirigentes chinos (sin riesgo de ser fusilado) que la planta petroquímica de Jilim (capital de la provincia china de mismo nombre), situada en el curso superior del principal río del noroeste del país -el Songhua, que vierte sus aguas en el Amur, uno de los mayores ríos del mundo, que, a su vez, desemboca en el estrecho de Nevelsk- iba a padecer una explosión y, como consecuencia de ella, derramar a dicho río cien toneladas de benceno y otros productos tóxicos peligrosos y cancerígenos, envenenando un cauce de 1.897 kilómetros de largo, principal fuente de abastecimiento de agua potable para millones de habitantes. Todavía habrá algunos que justifiquen, en nombre del progreso, la tremenda agresión medioambiental que el llamado gigante amarillo está causando a nuestro planeta, polucionando aire, mares, ríos y lagos.
Evidentemente, en nuestra nación y, menos aún, en nuestra autonomía, no deben preocuparnos noticias como ésta del lejano continente asiático, porque este tipo de desastres, al igual que los terremotos, huracanes, inundaciones, corrimientos de tierra, tornados, tsunamis y demás calamidades siempre suceden en lares remotos en los que, a lo sumo, puede haber algún español de vacaciones y, por supuesto, desconocido. Claro que, en ocasiones, este tipo de catástrofes se acercan a nuestro continente y, a veces, hasta se ceban con él. Ni tan siquiera los países más industrializados se encuentran libres de padecer este tipo de accidentes. Solamente en la última década, el cianuro, que se utiliza para captar químicamente el oro en las balsas de cianuración de las minas a cielo abierto, fue el origen de más de una docena de accidentes graves que fulminaron la vida en cientos de kilómetros de ríos de los dos hemisferios. Rotura de las balsas; fallos en el sellado de las mismas, con el consiguiente escape a fuentes, arroyos, ríos y acuíferos; más los siniestros generados al transportar el cianuro por tierra o aire, fueron las causas más habituales de ellos.
Pero, bueno, estos sucesos siempre ocurren fuera de nuestras fronteras y no debemos inquietarnos. Son males que aquejan a los demás, a nosotros jamás nos tocará algo igual. Estamos libres de tales penuriasÉ claro que el desastre ecológico en Doñana producido por la rotura de una presa minera de pirita en Aznalcóllar en 1998 no está tan lejos y, cuando las barbas de tu vecino veas pelar.
Mientras tanto, aquí, en Asturias, por si fuera poco una, permitimos a Rio Narcea Gold Mines construir una nueva balsa de cianuración sobre el cauce del río Narcea -emblema de los ríos salmoneros asturianos, que abastece de agua a varios municipios- para tratar el mineral transportado desde Groenlandia, con el correspondiente gasto, porque allí, como en tantos otros países, no está autorizado este sistema de explotación. Para los asturianos, el veneno y la basura de por vida; para la empresa canadiense y sus accionistas, el vil metal. Roguemos a los dioses (es lo que nos queda ya que la Consejería de Medio Ambiente del Principado de Asturias ni hace ni dice nada) para que la cuenca del Narcea no siga los pasos de la del Songhua porque, como en tantos otros lugares, nunca pasa nada hasta que ocurre.

LA NUEVA ESPAÑA 14-02-06 Tradiciones que se nos mueren

JOSE DE ARANGO
Las pasadas Navidades este viajero volvió a subir a la braña de Culebreo para felicitar a la familia de Segundo y tomar un café en su cocina, contemplando la impresionante vista que se ofrece hacia el Sur, con la vega del río Aranguín al fondo y los bosques con sus árboles amarillos inundando las montañas hacia Brañaivente y Malleza. Y recibo la sorpresa de encontrar la panera de estos vecinos bien repleta de «riestras» de maíz en los corredores orientados hacia el Mediodía para que sequen bien y se aireen mejor. En este caserío se celebra, tradicionalmente, el único «esfoyón» de toda la comarca. Segundo y los suyos invitan a sus amigos y familiares. Y allí acuden los Campomanes de Gallinero y otros ganaderos de las brañas que disfrutan de una casi fiesta «esfoyando» y «enrestrando» el maíz de la «llousa» de Segundo, seguido todo ello de la garulla y de la no menos reconfortante tertulia de confraternización.
Pero ya queda dicho que es el único «esfoyón» -en otros lugares se le llama «esfoyaza»- que se celebra por estos contornos de las brañas de Salas, Cudillero y Valdés. También quedó anotado, en su día, que el único que siembra centeno para utilizar la paja para hacer las «riestras» es precisamente Segundo y su familia. A partir de ahí, apaga, que nos vamos.
Quedan ya lejanos los tiempos en los que la recogida del trigo se hacía de forma comunitaria y se segaba con hoz de mango corto, se metía en los «paxos» y se llevaba al hórreo o al pajar para aguardar que llegase la «mayadora» que solía protagonizar también una jornada comunitaria, todos a una, primero tu trigo y después el mío y así hasta terminar, ayudándose todos los vecinos de principio a fin. La recogida de las patatas, igual. Y el maíz, como había mucho y no podía esperar, cada cual segaba el suyo y lo ponía a buen recaudo organizándose después los turnos para «esfoyar» y «enrestrar» un día en cada casa o todo lo más el de un par de vecinos cada noche. Algunas «esfoyazas» acababan en baile, tras la garulla. Había tal torrente de juventud que se podía con todo. Actualmente los hórreos y paneras están con sus corredores y colondras bien a la vista, tal vez algunos con cuatro «fabas» metidas entre los balaustres. Regresando de la braña el viajero se acerca hasta Malleza para felicitar también a una empresaria joven, Ester Miranda, que se bate el cobre con sus hermanos y primos en una empresa chacinera familiar que iniciaron sus padres y tíos, y mirando por la ventana del despacho hacia la hermosa iglesia del pueblo, colindante con la fábrica, me confesaba que ella sólo tenía una ilusión en cuanto a tradiciones: que se recupere la «foguera» de San Juan en la explanada del templo donde de niña pasó horas muy felices con sus vecinas y amigas. Y es que resulta incluso sorprendente tener que reconocer que hasta algo tan ancestral como el fuego de la noche sanjuanera se esté perdiendo. No hace tantas décadas, además de la hoguera comunitaria, se hacía una delante de los establos y se abrían las puertas de éstos porque existía la certeza de que el humo de San Juan preservaba a los animales de toda clase de enfermedades y desgracias. También están ya desapareciendo las trastadas que hacía la juventud colocando «espantuyos» en las tierras de maíz que aún no habían sido salladas -escardadas para quitar las malas hierbas antes de San Juan- tildando así al propietario de ser un abandonado. Se atravesaban portillas en los caminos y hasta algún carro del país aparecía colgado, a la mañana siguiente, de un roble centenario.
Algo hemos de hacer para que Ester Miranda y otras muchas Esteres que siguen con tristeza la decadencia de las viejas costumbres puedan disfrutar en el pueblo donde han nacido -y donde muchas de ellas trabajan o viven el fin de semana- de una «foguera» de San Juan, de un «esfoyón», de un «amagüestu», de una jornada de recogida de hierba en «facinas» o simplemente de ir de merienda con unas viandas a la orilla de un río para sentarse en el santo suelo a disfrutar de la convivencia entre los nuestros. Si alguien ha dicho en alguna parte que nuestras tradiciones y nuestras costumbres forman parte del acervo cultural de nuestro pueblo asturiano, sería muy adecuado aunar esfuerzos entre toda clase de organismos, entidades, concejalías de cultura y vecindarios unidos en asociaciones para que lo poco que nos queda no se nos vaya de las manos y si es posible recuperar algo de lo que parece ya perdido. Si ponemos coraje, decisión y trabajo comunitario, aún hay muchas cosas que salvar. Y es una deuda que tenemos con nosotros mismos; pero sobre todo con las nuevas generaciones que ya no saben, o no atinan, o no quieren ni hacer una «foguera» de San Juan y saltar sobre ella cuando van quedando las ascuas.