05 agosto, 2006

LA NUEVA ESPAÑA 05-08-06 Salas inicia hoy las fiestas del Viso con la tradicional procesión

Oviedo, P. T.

Salas celebra desde hoy las fiestas del Viso. A las ocho de la tarde está previsto el inicio de la bajada de la Virgen desde el santuario del Viso. La procesión, que recorrerá las calles de la villa salense hasta su llegada a la colegiata, donde la Virgen será entronizada, se desarrollará a partir de las nueve y media.
Tras la llegada de la Virgen a la colegiata de Salas, donde tendrán lugar las novenas de los días siguientes, se procederá al reparto del bollo y el vino entre los cofrades.
El reparto del bollo y el vino estará amenizado por la Banda de Gaitas «El Teixo», del concejo de Quirós, y también por la charanga «Más Movida».

LA NUEVA ESPAÑA 05-08-06 Salas inicia hoy las fiestas del Viso con la tradicional procesión

Oviedo, P. T.

Salas celebra desde hoy las fiestas del Viso. A las ocho de la tarde está previsto el inicio de la bajada de la Virgen desde el santuario del Viso. La procesión, que recorrerá las calles de la villa salense hasta su llegada a la colegiata, donde la Virgen será entronizada, se desarrollará a partir de las nueve y media.
Tras la llegada de la Virgen a la colegiata de Salas, donde tendrán lugar las novenas de los días siguientes, se procederá al reparto del bollo y el vino entre los cofrades.
El reparto del bollo y el vino estará amenizado por la Banda de Gaitas «El Teixo», del concejo de Quirós, y también por la charanga «Más Movida».

LA NUEVA ESPAÑA 05-08-06 Subir al Viso


JOSÉ DE ARANGO

En la tarde de este primer sábado agosteño una gran parte del vecindario de la villa de Salas va a subir al santuario del Viso. Es el día señalado para bajar la imagen de la Virgen hasta territorio urbano. La Cofradía de Nuestra Señora del Viso lo tiene todo previsto para que la procesión desde lo alto del monte, que es majestuoso mirador sobre la capital del concejo, revista la solemnidad y al mismo tiempo el recogimiento tradicional de los cientos de fieles que acompañan, caminando, a la Santina de Salas. Esta procesión se iniciará a las ocho de la tarde y cuando se llegue a San Martín se incorporará la Banda de Gaitas «El Teixo», de Quirós. Una vez que la Virgen del Viso quede acomodada en la villa se procederá, por parte de la Cofradía de Nuestra Señora, al reparto del bollo para entrar ya la programación en su parte folclórica con la actuación de la charanga salense «+ Movida» y la ya mencionada banda de gaitas quirosana.
La bajada de la Virgen del Viso desde su santuario del monte hasta la villa forma parte de una tradición en la que se entremezclan las motivaciones puramente religiosas y las festeras. Hay una perfecta armonía entre ambas para que ninguna de ellas se sienta marginada. Y ese equilibrio lo consigue todos los años la Cofradía de Nuestra Señora del Viso, que inicia el lunes la novena en la colegiata en honor de la Santina para dar paso después, a partir del día 12, a unos actos que abarcan desde las verbenas hasta las misas cantadas y los conciertos de rock. Ese primer lunes de fiestas -aunque éstas puede decirse que comienzan hoy-, a las ocho de la tarde en la plaza de la Iglesia, habrá un festival rockero que estará protagonizado por los grupos «Ulan-Bator» y «Los Monos Amon-Ra». Pero antes, el sábado 12, actuará en el pabellón de La Veiga el grupo de teatro de Gijón «Rosario Trabanco», que pondrá en escena una obra de auténtico sabor asturiano, como ya es norma en esta agrupación artística. Y llegamos al día grande, que será el 15, festividad de Nuestra Señora la Virgen del Viso. A las nueve y media de la mañana comenzará la gran folixa, por las calles de Salas, con la actuación del dúo de gaitas «Hermanas Gilsanz». A las doce, arriba en el santuario del Viso, procesión, y media hora más tarde, misa cantada por la agrupación coral «Villa de Salas», que está integrada por más de una treintena de voces mixtas y que anda actuando también por la zona rural del concejo, donde sentó cátedra, hace una semana, en la misa de campaña celebrada en La Arquera en honor de la Virgen de la Soledad. Memorable la salve con la que este coro cierra habitualmente su actuación en los actos religiosos. A la bajada del santuario, en este día de fiesta mayor, volverán a ser las calles de Salas las que vivirán el máximo ambiente, con una verbena que estará amenizada por el cantante y teclista salense Alonso y con el acompañamiento de las charangas «El Felechu» y «+ Movida» de Salas.
Queda por apuntar -y es uno de los actos de mayor relieve popular- que el día de Nuestra Señora se celebra en el santuario del Viso una comida campestre que alcanza dimensiones que rebasan los límites del propio concejo. Romeros y peregrinos llegados de pueblos de Salas, Pravia, Tineo, Grado, Cangas y Valdés se dan cita en la campera aledaña a la ermita y en el cercano bosque para degustar las más exquisitas viandas típicas de la comarca, entre las que se encuentran el chosco de Tineo, los chorizos de Mallecina y de Malleza, las empanadas de Salas, los Carajitos del Profesor y otras delicadezas gastronómicas que dan fuerzas suficientes para que luego, abajo en la villa, todo el mundo resista lo que viene encima con los pasacalles y el baile fin de fiesta.
La Cofradía de Nuestra Señora del Viso de Salas desarrolla a lo largo del año una serie de actividades que se centran principalmente en esta programación de agosto pero sin olvidarse de otras conmemoraciones como son la misa que se celebra por el eterno descanso del alma de los cofrades fallecidos, y todo ello sirve para poner de relieve que en torno a la veneración que existe en Salas hacia su Santina se desarrollan una serie de actos que dan vida, alegría, ambientación festera y dinamismo a la propia villa y su entorno. Como en todo esto participan también los habitantes de los pueblos del concejo, Salas se convierte en la capitalidad de unos acontecimientos que significan una perfecta simbiosis entre lo religioso y lo festivo. Y todo ello está profundamente arraigado en la villa y en el municipio. Subir y bajar al Viso en agosto es ya un ritual, un sentimiento, una cita obligada cuando estamos en plena temporada estival.
Cuando en muchos lugares de Asturias se está perdiendo toda una suerte de tradiciones a las que les falta el apoyo de unos pueblos que se han quedado casi desiertos, la villa de Salas ha sabido, a través de su Cofradía de Nuestra Señora del Viso, renovar, cada año con mayor fuerza si cabe, el culto y la peregrinación al santuario sito en un paraje realmente impresionante y desde el que se divisan prácticamente todas las tierras del concejo. Por otra parte, en el Viso existe un área recreativa que es punto de encuentro durante todo el verano de infinidad de amigos del campo y del bosque que encuentran un auténtico paraíso natural y que es ruta también hacia las tierras de la parroquia de Ardesaldo, desde donde se llega al pico de Aguión, el gran mirador del concejo desde donde, en días despejados, se divisan mares y pueblos de todo el occidente asturiano, así como de la marina gallega. Y hacia el Sur, la majestuosidad de los Picos de Europa. Al fondo, en el profundo valle, la cuenca del Narcea.
Tenemos una Asturias privilegiada en paisaje, en bosque, en rutas pintorescas, en lugares tranquilos donde desplegar mantel y viandas, pero sobre todo donde el alma encuentra el escenario adecuado para serenarse, para detenerse a descansar y a convencernos a nosotros mismos de que la vida es hermosa si se disfruta, serenamente, de todas estas bellezas que nos ofrece nuestra tierra. Y aquí, en Salas, todo eso se encuentra en cada pueblo, en cada ruta rural, en cada braña, en cualquier recodo del camino. Basta acudir con el ánimo dispuesto para aprehender esta sinfonía de colores, de paisajes y de silencios. Subir al Viso esta tarde puede ser un emotivo viaje hacia la cumbre y hacia un santuario donde se rinde culto, con gran fervor y amplia participación, a Nuestra Señora, que es santo y seña de una villa y del concejo de Salas. Unas tierras, en su conjunto, en las que al viajar hacia el Occidente por el interior es obligado detenerse. Hoy es un buen día para hacerlo. Y para participar. Y hasta para vivir unos momentos felices. Que no es poco en los tiempos en que vivimos.