19 septiembre, 2006

EL COMERCIO 19-09-06 El plan de desarrollo rural del Valle del Ese promoverá la rehabilitación de edificios con valor histórico


Publicará un inventario para dar a conocer las casas más deterioradas o en desuso a potenciales compradores y a la Administración

ANA M. SERRANO/CUDILLERO

EN CUDILLERO. De izquierda a derecha, el gerente del Ceder. Luis García, la arquitecta Ana Piñera, el alcalde de Valdés, Juan Fernández Pereiro, el alcalde de Cudillero, Francisco González, el coordinador de Identidades II, Óscar Zubillaga y Eloy Arrizabalaga. / A. M. S.

El grupo de desarrollo rural del Valle del Ese-Entrecabos, que agrupa a los municipios de Allande, Valdés, Cudillero, Salas y Tineo, promoverá la rehabilitación de las propiedades privadas con singularidades arquitectónicas tradicionales. El presidente del Ceder y también alcalde de Cudillero, Francisco González, abogó ayer por poner en marcha medidas que permitan a la Administración recuperar las edificaciones de valor arquitectónico o bien obligar al propietario, en caso de interés común, a iniciar las obras para rehabilitar las estructuras deterioradas. Para ello, González llamó la atención del Principado y del Gobierno estatal para poder hacer realidad este objetivo.
El Ceder presentó ayer en Cudillero uno de los proyectos en los que se encuentra trabajando y que pretende sensibilizar a la sociedad de la importancia del patrimonio arquitectónico. Se trata de varias iniciativas que prevén mejorar la información sobre las estructuras arquitectónicas tradicionales de los cinco concejos y la sensibilización social para su cuidado.
González aseguró que la puesta en marcha de este programa, llamado Identidades II, confirma la apuesta del Ceder del Valle del Ese por dar utilidad a edificaciones abandonadas o en estado de deterioro importante y por la recopilación de la historia de los pobladores de antaño. «Estamos ante una apuesta por el desarrollo sostenible», concretó. «Se trataría de mantener aquello que ya existe en el medio rural».
Una política a seguir
El alcalde de Cudillero puso como ejemplo la política que está siguiendo la Consejería de Vivienda en el anfiteatro pixueto, donde la Administración regional ha comprado casas de particulares semiabandonadas para su rehabilitación y ser utilizadas como viviendas sociales.
Además, hizo hincapié en la nueva ley de sostenibilidad del medio rural anunciada anteayer por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. «Se trata del marco legal que nos permitirá garantizar los derechos de los que viven en las zonas rurales», vaticinó. González relacionó la puesta en marcha de esta normativa con la posibilidad de llegar a acuerdos de los cinco ayuntamientos del Ceder Valle del Ese-Entrecabos tanto con el Ministerio de Vivienda como con el departamento homólogo del Gobierno regional, para poder reconstruir las edificaciones con valor arquitectónico y, hasta ahora, semiabandonadas. Además, dijo que esta zona de Asturias y, en general, toda la región, debe beneficiarse de este tipo de acuerdos porque «hemos conseguido ser un referente nacional en política rural».
El presidente del Ceder Valle del Ese-Entrecabos indicó que la ley debería facilitar el acceso a viviendas singulares en manos de propietarios privados, pero cuyo deterioro es evidente. «O bien deberíamos tener acceso a ellas para su rehabilitación o bien el propietario debería comprometerse a mantener este patrimonio», concretó, y aclaró que, en todo caso, no habría lugar a la expropiación. «Se trataría de llegar a acuerdos desde la Administración con los propietarios», explicó el alcalde de Cudillero.
El gerente del Ceder, Luis García, también se mostró partidario de plantear alguna iniciativa para llevar a cabo las rehabilitaciones de edificios de valor arquitectónico, pero aclaró que, antes de nada, «necesitamos un mecanismo legal». El Ceder tiene previsto elaborar un inventario de inmuebles en desuso para darlos a conocer.

LA NUEVA ESPAÑA 19-09-06 La Espina clavada en el camino a la capital



Actual cruce de Doriga (Salas), en la AS-15.

La conclusión, antes de 2009, del tramo que enlazará autovía y Corredor del Narcea abre el debate sobre la mejor conexión del Suroccidente con Oviedo

¿Cuál es la mejor conexión del Suroccidente con Oviedo? En teoría, la autovía que unirá la capital con Cangas del Narcea a través de Salas y La Espina; en la práctica, el Corredor del Narcea (AS-15) hasta las inmediaciones de Cornellana y, luego, la autovía. En tiempo se invertirá más o menos lo mismo, una hora; pero por autovía, desde Cangas, hay que subir La Espina (mucha niebla) y recorrer 9 kilómetros más. Además, el tramo Doriga-Grado, del que saldrá el ramal que conectará la autovía y el corredor, estará concluido mucho antes de que la vía de alta capacidad, al completo, entre en servicio.

Cangas del Narcea,Alejandro ÁLVAREZ

A medida que avanzan las licitaciones y las adjudicaciones de los tramos pendientes de la futura autovía que unirá Oviedo y La Espina, en cuatro de los cinco municipios que integran el suroccidente asturiano (Cangas del Narcea, Allande, Degaña e Ibias) ha surgido un debate que cada vez cobra más fuerza: cuando esté concluida la infraestructura, ¿interesará más viajar a Oviedo a través de La Espina, o, por el contrario, resultará más rentable, como ocurre en la actualidad, seguir utilizando el Corredor del Narcea y tomar la vía de alta capacidad en las inmediaciones de Cornellana?
Hasta que las obras concluyan va a ser muy difícil aventurar cuál de las dos opciones resultará más provechosa. Pero muchos usuarios consultados por este diario, en su mayoría profesionales del sector del transporte, parece que lo tienen muy claro: seguir utilizando el Corredor del Narcea, la carretera regional AS-15.
Tomando como referencia la capital del suroccidente, Cangas del Narcea, ésta dista de Cornellana 58 kilómetros, unos 45 minutos de viaje. Desde allí hasta Oviedo se calcula que, cuando esté concluido el nuevo trazado, se tardará alrededor de un cuarto de hora. En total, una hora de viaje, aproximadamente, para recorrer unos 77 kilómetros.
La otra opción, la que discurre a través de La Espina y Salas, suma 86 kilómetros (40 entre Cangas y La Espina, y 46 entre La Espina y Oviedo). Se calcula que para realizar este recorrido se empleará también alrededor de una hora, pero con el inconveniente de tener que recorrer 9 kilómetros más y ascender el alto de La Espina, cuya altitud, 640 metros, hace que la niebla esté presente durante buena parte del año.
Así pues, para los que defienden seguir utilizando el Corredor del Narcea la infraestructura podría estar concluida mucho antes del horizonte del año 2009 marcado por el Ministerio de Fomento y el Gobierno del Principado, ya que el tramo Doriga-Grado, donde irá ubicado el ramal que conectará la autovía con el Corredor del Narcea, podría entrar en servicio antes de concluir el año 2008. Este tramo, adjudicado por el Ministerio de Fomento hace escasas fechas, estuvo envuelto en una fuerte polémica durante su redacción. El 11 de marzo de 2004, tres días antes de las elecciones generales, el Principado y el Ayuntamiento de Salas recibieron, sin previo aviso, un documento denominado «Modificación de trazado en el cruce sobre el río Narcea, autovía A-63, Oviedo-Salas-La Espina, tramo: Doriga-Cornellana». El equipo encabezado por el entonces ministro de Fomento del PP, Francisco Álvarez-Cascos, había desplazado la ubicación del enlace, previsto inicialmente en las inmediaciones de la localidad de Doriga, en la carretera AS-15, hacia el alto de La Cabruñana. Para circular entre el Corredor del Narcea y la nueva autovía habría que recorrer varios kilómetros a través de la actual carretera nacional 634. Aunque los anteriores responsables del Ministerio de Fomento alegaron en su día problemas técnicos derivados de la aparición de un yacimiento arqueológico para llevar a cabo el cambio, todo apuntaba a que Álvarez-Cascos había decidido que las conexiones de la autovía no se ejecutarían sobre la red regional de carreteras.
Ni los escritos enviados por la Consejería de Infraestructuras del Gobierno del Principado, ni las quejas realizadas por los alcaldes del Suroccidente, manifestando la importancia de que la futura conexión estuviese ubicada en el entorno de Doriga, según estaba previsto en el estudio informativo de trazado del año 2001, sirvieron de nada.
Diez meses después, tras el cambio de Gobierno en Madrid, las peticiones del Principado fueron atendidas y el Ministerio de Fomento decidió retornar el enlace de la autovía a su emplazamiento inicial, en la carretera AS-15, algo que fue muy celebrado en toda la comarca suroccidental.