26 enero, 2006

LA VOZ DE ASTURIAS 26-01-06 Queja vecinal en Linares (Salas)


Linares exige una escollera para evitar los argayos en la carretera
También piden que se asfalte la vía y que se limpien las cunetas.


ALEXIA E. MARTIN (26/01/2006)

Vecinos, junto al desprendimiento.Foto:ALEXIA E. MARTIN

Los vecinos del barrio de La Casona, en el núcleo salense de Linares, se sienten "abandonados". Los lugareños denunciaron ayer que "desde hace tres años" sufren con frecuencia desprendimientos de tierra sobre la carretera a su paso por el pueblo, lo que ocasiona numerosos problemas para el vecindario. José Luis Menéndez manifestó ayer que hace una semana "casi hay un accidente". Según el vecino, el argayo cubrió "la mitad de la carretera, que hace una pequeña curva en esta zona, y dos vehículos se cruzaron y casi chocan".
Los lugareños se entrevistaron con concejales en varias ocasiones y también expusieron su problema por escrito. Sin embargo, "nadie pasó por el pueblo". José García aseguró que el equipo de gobierno "da buenas palabras, promete que vendrán las máquinas a trabajar pero aquí sólo retiramos la tierra nosotros". De todos modos, lo que exigen en Linares es la "construcción de una escollera para que no se produzcan más derrumbes".
Asimismo, reclaman la reparación de la carretera, que une el poblado con el municipio praviano por Puente Vega y con otras aldeas salenses como Mouruso, La Peral, Las Piñeras y Mallecina. "Está llena de baches, en algunos tramos no se puede circular ni con tractor, hay que ir siempre en primera", explicaron ayer. Los lugareños señalaron que el tramo en el que es "necesario" intervenir es de unos tres kilómetros al tiempo que criticaron algunas actuaciones del gobierno de Salas. "En Santullano se dedicaron a asfaltar los caminos a varias casas cerradas y en otras partes no hacen nada, sólo ayudan a quien quieren", indicó José Luis Menéndez. En este sentido, el vecino añadió que los caminos interiores del pueblo de Mouruso también están "en mal estado". "Dijeron que los arreglarían cuando reparasen la carretera de La Peral pero parece que se olvidaron", prosiguió. Además, los vecinos piden "la limpieza de cunetas".
.............................................................................................
Amigos del Paisaje de Salas se suma a esta petición de los vecinos de Linares, población por la que sentimos una especial simpatía. Y deseamos que la corporación municipal no dé, como es costumbre, largas a promesas hechas con anterioridad, y sobre todo cuando se aprecia que se hacen obras en lugares donde prácticamente no hay habitantes y son difíciles de explicar. Quisiéramos pensar que las cosas no se estén dejando para poco antes de las elecciones, pues ya sabemos como se las traen en este sentido los políticos locales. Y no sólo los de Salas, porque eso del marketing electoral lo tienen bien aprendido en todos los sitios.

LA NUEVA ESPAÑA 25-01-06 De Ardesaldo a La Peña


JOSÉ DE ARANGO

La Espina como una encrucijada de caminos. El autor llama la atención sobre la conveniencia de que la Administración regional planifique la mejora de las carreteras que son de su competencia en esa zona en cuanto Madrid dé luz verde a la autovía con Ponferrada.Si no surgen inconvenientes, La Espina va a ser en un futuro cercano una encrucijada de caminos muy digna de tener en cuenta. Con la nueva vía de comunicación que arrancando de Oviedo ha puesto a Grado a sólo minutos de la capital del Principado y que situará a Cornellana y Salas a media hora, esta zona suroccidental quedará perfectamente conectada con el centro de Asturias. Y si se lleva a efecto este proyecto -que actualmente es sólo un esquema sobre el papel- de autovía entre La Espina y Ponferrada, el primero de estos pueblos recibirá ya el espaldarazo definitivo para constituir un nudo de comunicaciones de primer orden permitiendo la salida a Castilla sin tener que dar el rodeo por el Huerna de los argayos -por aquí llamadas «fanas»- y del peaje.
Una vez que Fomento y los fondos mineros hagan sus deberes le queda al Principado mover ficha. Y para ello, ahora que estamos con tiempo suficiente por delante, la Consejería de la cosa debería de ir pensando ya, sin más demora de tiempo, en mejorar adecuadamente la carretera de su propiedad que arrancando del pueblo salense de Priero sube por Villarmor hasta Ardesaldo y de aquí por La Borra y Balloria hasta enlazar en La Peña con la actual carretera a La Espina.
Subir a Ardesaldo es una pura delicia. Se puede hacer por la carretera antes descrita o directamente desde Salas por el santuario del Viso. Cualquiera de las dos alternativas es buena en cuanto a paisajes se refiere, aunque no por lo que se refiere al trazado y al piso de ambas carreteras, que al tener carácter de locales fueron diseñadas un poco para andar por casa.
Para el viajero que vaya por esta comarca se le recomienda llegar hasta el Pico de Aguión, desde donde el panorama no puede ser descrito con palabras. Hay que verlo. Y hay que contemplarlo en un día despejado. Lo que se divisa no vamos a desvelarlo en honor al visitante, que se llevará una de las sorpresas más agradables de cuanto haya conocido. Lástima que ya haya cerrado Casa Miguel, de Las Gallinas, donde eran habituales las citas de comensales de todo el centro de Asturias para degustar el exquisito potaje de berzas.
Desde Las Gallinas, en cuestión de minutos se llega a Ardesaldo y también hay que hacer aquí una recomendación: detenerse y pedir mesa al maestro Casín, que en cuestión de comida casera trasladó sus enseres y su fama de Salas hasta este pueblo de la montaña salense. El campo de golf, a tiro de piedra. Y la ermita de la Virgen del Viso, con otra panorámica sobre la villa de Salas de las que causan impresión.
Dejando el paisaje a un lado hay que volver a insistir sobre la necesidad de que el Principado vaya ya haciéndose a la idea de que con la nueva vía Grado-La Espina esta ruta de Ardesaldo, que enlazará de inmediato con la carretera que se construye desde Mallecina hasta el futuro parque eólico de las sierras del Pumar y Curiscado, va a ser fundamental para la promoción turística de una amplia área vaqueira entre los concejos de Salas y Valdés. Su salida natural será hacia La Peña -aunque también podrá hacerse por Gallinero hasta las Luiñas- y en toda esta comarca ya se ha llevado a cabo la reconversión ganadera, por lo que también hacen falta buenas vías para la salida de las cubas de la leche, sin olvidarnos de que estamos en zona de gran riqueza maderera.
Las grandes vías de comunicación que se perfilan -y la de Oviedo-Grado-La Espina lo es- necesitan de una adecuada vertebración con otras carreteras secundarias que ofrezcan a los pueblos buenos enlaces con las primeras. Una salida rápida y cómoda entre Ardesaldo y La Peña para desde aquí enlazar con la autovía de La Espina es, en principio, un proyecto que resulta fundamental para más de una veintena de pueblos que están vivos y en los que se ha asentado una población joven que está desarrollando una ganadería extensiva de altos vuelos.
Teniendo en cuenta que los proyectos en materia de carreteras no suelen convertirse en realidad hasta mucho más tarde de ser dibujados, sería precisamente ahora el momento oportuno, con las obras de Oviedo-Grado-La Espina a buen ritmo, para perfilar las vías que tiene el Principado en los municipios por los que va a discurrir la autovía e ir afrontando una serie de obras en las comunicaciones que enlacen con ésta. Los ayuntamientos implicados tampoco deben de dormirse en los laureles porque si se espera a que la autovía sea una realidad se habrá perdido un tiempo precioso para completar la infraestructura comarcal. Si queremos que nuestros pueblos mantengan activa una población joven que ha decidido quedarse para desarrollar toda suerte de iniciativas -pequeñas empresas, ganadería, casas rurales, hosteleríaÉ- hay que ofrecerles al menos unas vías de comunicación adecuadas. No puede existir un desarrollo sostenido con comunicaciones que en muchos casos nos recuerdan las «caleyas», ya que éstas tienen que pasar, todas sin excepción, a mejor vida. Nos va mucho en ello.

EL COMERCIO 25-01-06 La Comarca Vaqueira elabora un plan de visitas guiadas a las brañas

La mancomunidad formada por Salas, Allande, Tineo, Cudillero y Valdés organizará cursos de idiomas y protocolo dirigidos a los hosteleros

D. FERNÁNDEZ/LA ESPINA

TRADICIÓN. Festival Vaqueiro que cada año se celebra en la braña de Aristébano. / E. C.

Descubrir, admirar y aprender. Esas son las tres patas de uno de los proyectos que impulsará la mancomunidad turística Comarca Vaqueira, formada por los concejos de Tineo, Allande, Salas, Cudillero y Valdés. Este ente intermunicipal quiere poner en valor sus brañas, por lo que iniciará un plan para ofrecer a los turistas la posibilidad de realizar visitas guiadas por estas localidades.Esta iniciativa estará financiada por el Leader Valle del Ese-Entrecabos -formado por los mismos ayuntamientos- gracias a una subvención de 150.000 euros que ha concedido para la realización de diferentes proyectos turísticos.El gerente de la Comarca Vaqueira, Daniel Martínez, comentó que «lo que queremos es crear un producto turístico entorno a las brañas». De esta forma, además de las mejoras de los accesos y señalización de estos enclaves, se tratará de mostrar al visitante la forma de vida tradicional de las brañas de alzada. Para ello, se ofrecerá la posibilidad de realizar visitas guiadas en las que los turistas podrán conocer la utilidad de cada uno de los edificios y cómo los vaqueiros vivían en sus pueblos.Además de las visitas guiadas, la mancomunidad también quiere poner en valor las rutas que discurren por los municipios asociados. Para ello, además de mejorar la señalización, se editará una guía de senderismo que estará a disposición de los turistas en los hoteles y casas de aldea de la zona.Todas estas iniciativas estarán acompañadas de una campaña de promoción de la comarca. Para ello, la mancomunidad presentará sus productos en las principales ferias de turismo de Europa.FormaciónLa Comarca Vaqueira también quiere ser un referente en la oferta de calidad turística. Una de las iniciativas que prevé desarrollar es la de organizar unos cursos de formación dirigidos a los profesionales del sector. En ellos, los hosteleros podrán recibir clases de idioma o de protocolo.Finalmente, el Leader Valle del Ese-Entrecabos presentó ayer en La Espina el proyecto 'Cliente invisible'. Se trata de una iniciativa promovida por la Cámara de Comercio de Oviedo para evaluar la calidad de los servicios turísticos.El proyecto consiste en la visita de un auditor, que no se identificará, a los establecimientos que deseen ser inspeccionados para someterse a una evaluación.