09 diciembre, 2008

LA NUEVA ESPAÑA 09-12-08 LOS ASTURIANOS Y LA “TRANSICIÓN PERIODÍSTICA”

Juan Manuel Menéndez de las Heras
Hace 84 años la “Compañía Editorial Española S. A.” fundó la Agencia Febus para abastecer de nuevas a sus heraldos: “La Voz” y “El Sol”. Ambos fundados por Nicolás María de Urgoiti. La mencionada agencia se convirtió en la más importante y dinámica de la 2ª república y Guerra Civil gracias a la magnífica gestión de uno de sus directores: el intelectual Fernando Sánchez Monreal, fusilado por unas balas falangistas y padre del polifacético Fernando Sánchez Dragó.
El franquismo acabó con la Agencia Febus –y con tantas y tantas cosas-- aunque utilizó su gran infraestructura, organigrama, enseres y locales para formar la Agencia EFE. “F” de Febus.
Hoy la Agencia Febus vuelve a estar con nosotros. El pasado 23 de octubre, en la sede del Principado de Asturias de Madrid, la citada agencia organizó un acto y exposición para homenajear a esos hombres y mujeres que hicieron del diario “España” de Tánger jalón indispensable de la prensa española.
El diario “España” fue fundado en 1938 por orden de Juan Beigbeder, Alto Comisario de España en Marruecos, y su primer director fue Gregorio Corrochano, empresario y crítico taurino de “ABC”. Aunque en un principio fue alma de la rebeldía franquista, poco a poco abrió una nueva línea ideológica. Una línea antifranquista. Por una parte fue el único diario en dar nuevas sobre los aliados en la 2ª Guerra Mundial, es decir, los enemigos de Franco. Ese hecho hizo que el heraldo se convirtiese en el más vendido en el territorio nacional. Gregorio Corrochano permitió continuar con esa línea. Así pues en el “España” se empezó a escribir de todo lo que el franquismo prohibió en prensa: libertades, marxismo, socialismo, comunismo, leninismo, críticas al régimen,...
Para llevar a cabo el mencionado cometido Corrochano contrató, en su mayoría, a diversos represaliados del franquismo. Entre ese gran grupo de grandes intelectuales comprometidos con la lucha antifraquista hubo un núcleo importante de asturianos. Entre ellos: Fernando García-Vela, discípulo de Ortega y Gasset, especialista de toda su obra, escritor, traductor... y colaborador en tiempos de la 2ª República de publicaciones tan relevantes como “La Voz” y “El Sol”, que llegó a dirigir en 1933. Durante el franquismo dejó su impronta en revistas como “Mundo” o “Revista de Occidente” (2ª etapa); Juan Manuel Vega Pico, socialista que se había forjado en los diarios asturianos “Avance” y “La Tarde”, y que fue encarcelado como tantos y tantos periodistas por haber escrito en la prensa republicana; Juan Antonio Cabezas, colaborador –en los años treinta— de “Avance” y “El Sol”, mano derecha de su inseparable Javier Bueno –director de “Avance”-- preso político en el campo de concentración de Cedeiras y en otros penales de cuyo nombre no quiero acordarme; Aladino Cuetos, capitán del ejército de la 2ª República, combatiente en Brunete y en El Ebro, preso político, director de la sección nacional de “Radio Tánger Internacional” y padre de la actriz Concha Cuetos; y Jaime Menéndez, director de “La Prensa” --primer rotativo en castellano publicado en EE UU--, primer español redactor de “The New York Times”, director de “El Sol”, comisario político y cómo no... preso político en el campo de concentración de Los Almendros y otros penales, que tan amablemente habían donado las monjas, como el convento de Aranjuez. Ya en pleno periodo franquista continuó su labor de zapa en publicaciones como “Mundo” –de la cual era su puntal—,“SP”o “Destino”... y fue el primero en escribir de todo eso que Franco prohibió. Y todo eso comenzó en Tánger. En un diario de nombre España. De esa España y de esa Asturias que deben ya rendir justo reconocimiento a esos hombres que jugándose de nuevo el pellejo crearon la “transición periodística”.
Juan Manuel Menéndez de las Heras es nieto del legendario periodista asturiano Jaime Menéndez